martes, 7 de mayo de 2019

MADRES UNIVERSITARIAS CON MUCHO CORAZÓN

Vemos en la Universidad Pública de El Alto a jóvenes universitarias que son madres, están ahí entre nosotros.

Existen jóvenes señoritas que han decidido seguir adelante con su embarazo y aceptar y ser madres, escondiendo la dificultad y afrontar sus estudios y la vida que ahora tienen.

Tenemos a 3 señoritas que ahora son madres y que han querido contar su historia como madres universitarias, sus motivaciones, los mejores recuerdos, sus dificultades económicas y sus aspiraciones profesionales.
“En 5to de secundaria llevaba dos años con mi novio y quede embarazada. A partir de ahí, mi vida cambio”. Así comienza el relato de la joven alteña Eva (nombre ficticio) que actualmente tiene 21 años.

Aunque no creí, quedar embarazada, no me arrepiento de las consecuencias.

“Nunca me arrepentiré porque tengo a Lucia y está conmigo y es parte de lo que soy y hago a diario, mi vida es diferente a la de las demás compañeras pero esta vida es mía”.

No fue nada fácil y no voy a negar que vi mis sueños universitarios truncados por la llegada de Lucia, pero ante todo mi voluntad fue un motor para lograr superar esas barreras. Logre ingresar a la UPEA, el primer año de carrera lo supere con buenas notas, pero poco después se complicaron las cosas, por el tiempo que me exigía Lucia, los gastos fueron cada vez más elevados entre la compra de los pañales, el suplemento nutricional, la ropa, mis pasajes y demás gastos que se hacen,  pero todo eso fue una experiencia nada grata.

La relación que un día comenzó por gusto y un confuso amor ahora solo era un recuerdo y una desilusión. Al mirar los pequeños ojos y sus manitos, yo sabía que mi bebe necesitaba de mí y no podía dejarla, debería buscar otras maneras de salir adelante por mí y por ella.

Me informe que podía optar por una beca, la cual creí que no alcanzaría al beneficio pero algunas de mis compañeras me animaron y así pude entregar mis documentos, y gracias a ello aceptaron mis documentos y pude ser beneficiada.

De esta manera, la lucha que veía derrotada algún día, hasta ahora pudo ser una victoria
Flor (nombre ficticio) estudiante del décimo semestre de la carrera Ciencias de la Educación, se enteró que estaba embarazada, cuando cursaba el segundo semestre, sin pensar que tenía una vida académica por adelante.

Y que se convertiría en una vida laborar que debería aceptar o simplemente dejar todos lo planes y aceptar la condición de ser madre soltera para el nuevo bebe que gestaba en ella.
Aunque el esfuerzo fue bastante por tener que trabajar el doble, nunca dejó sus estudios.
“Desde que me entere que iba a ser mamá sentí mucho miedo, presión, preocupación, no sabía cómo afrontar el problema ante mis padres, pero también alegría”, expresa Flor, al destacar la gran ayuda de parte su mama y abuela.

La historia de Elisa y Ricardo empieza así:

Soy Elisa y tengo un bebe de 2 años él se llama Ricardo así como su papá, el amor me resulto malo, él que un día me dijo que estaríamos para siempre y que podríamos salir de cualquier cosa mientras estemos juntos.

No solo es culpa suya porque después de todo fue algo que decidí hacer yo porque lo amaba y yo creí que el a mí.

Sabia de otras amigas que corrían la misma suerte, y pues tuve que ponerme los pantalones y enfrentarlo primero a él y luego a mis padres después de todo no era ni la primera ni la última mujer con este problema.

Cuando hable con Ricardo le comente del tema, el cambio rotundamente sus gestos, se agacho, sonrió y luego se dio la vuelta y se fue, no llamo ni tampoco vino a casa, pero las cosas teníamos que solucionarlas, así que fui a su casa y hable con su mamá, ella me dijo que Ricardo decidió irse de la noche a la mañana a Argentina a trabajar con su hermano mayor, pero jamás menciono las razones del porque se fue, me vi sola y triste y más cuando le dije que estaba esperando a un bebe. Solo le faltaba soltar a los perros para sacarme de su casa.

No quise sufrir más con esa incertidumbre, después de todo alguna vez mis padres me dijeron todo se arregla, fui con ellos y les comente mi problema pero estaban tan molestos conmigo que me botaron de casa, tuve que dormir por unos días en casa de mi tía hasta que mi madre vino llorando y me pidió que regresara a casa ya que mi papa estaba más tranquilo, ya reunidos pase una de las peores escenas de mi vida ya que la mujer que en un momento creí que era. ante ellos era otra niña tonta que dejo todo por el amor.

Aun así, la vida continua y tengo ahora un hermoso hijo que me recuerda que cada etapa en la vida sea buena o mala siempre puede ser mejor.

Y estoy aquí en la Universidad a unos cuantos meses de terminar para empezar otra etapa de la vida en compañía de Ricardo el hijo que me apoyo y me dio una razón más para luchar.

En este artículo quiero mostrar que ser madre joven no es motivo para abandonar los planes, es cierto que pueden variar pero los objetivos en la vida siguen siendo los mismos.
Es cierto, el camino se hace más difícil, pero ¡¡¡no imposible!!!


Por Ruth E. Pocoma L.





4 comentarios:

  1. Ser madre es una maravillosa experiencia que nunca termina.Es muy difícil por que tienes una responsabilidad grande desde el momento que llevas en vientre hasta el día que ya no estés en este mundo. En cuanto nace sabes que hay un ser que depende totalmente de ti.
    Yo también soy una madre Universitaria,prácticamente entiendo la situación problemática que existe para nosotras (madres)especialmente cuando son pequeñitos peor cuando están en la escuela inicial o primeros la situación es aún más difícil, con esa problema de dejar y recoger..... Bueno también tienes una responsabilidad en la Univrsidad como estudiante las actividades, TAREAS,trabajamos,etc y la responsabilidad en casa como esposa y madre ... lo único que nos queda es luchar por uno sueño que la agarramos y no soltar.la UPEA nos abrió las puertas esa oportunidad es aprovecharla. Madres Universitarias que siguen adelante con sus estudios ������������

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  2. Nose que es ser madre pero trabajo con niñ@s y tan solo ver una sonrisa de un bebé o un abrazo es lo más tierno y sincero que puede existir.
    La llegada de un nuevo ser muchas veces te pueden dar fuerzas para seguir adelante y es un gran motivo,pero también tiene sus consecuencias por ejemplo:
    la madre joven deja sus estudios por falta de apoyo.
    El tener un hijo muchas veces dentro de ellas surgue el odio hacia el mismo bebé porque le recuerda a su padre.
    Surgue un arrepentimiento profundo y empiezan a maltratar al niño
    No todas las madres jóvenes son luchadoras ,por lo tanto influye el apoyo de parte de la familia o el padre del hijo si no hay un apoyo es yo creo que es muy difícil salir adelante peró no imposible.

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  3. Ser madre joven es lo mas hermoso que te puede pasar yo soy madre de un hermoso hijo que tengo el me da fuerzas para seguir adelante nada es imposible....

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